El sebo de res, que alguna vez fue un alimento básico en la cocina, está regresando. Respaldos recientes, incluido un guiño a las Guías Alimentarias para Estadounidenses 2025-2030 y el apoyo vocal de figuras como Robert F. Kennedy Jr., han impulsado un renovado interés en esta grasa tradicional para cocinar. Pero, ¿qué es exactamente el sebo de res? ¿Deberías agregarlo a tu dieta?
¿Qué es el sebo de res?
El sebo de res es la grasa extraída de la carne de res, que generalmente se obtiene alrededor de los órganos del ganado. Es una grasa blanca y sólida a temperatura ambiente que se ha utilizado durante siglos en la cocina, el cuidado de la piel e incluso como lubricante. Su alto punto de humo lo hace ideal para métodos de cocción a altas temperaturas como freír, asar y saltear. Si bien es similar a la manteca de cerdo (de la grasa de cerdo), el sebo de res tiene una textura más firme y un sabor distintivo.
Hay dos tipos principales:
- Sebo de res regular: Procedente de ganado criado convencionalmente, a menudo procesado y refinado.
- Sebo de res alimentado con pasto: Derivado de ganado alimentado con pasto, con una composición de ácidos grasos ligeramente diferente.
### Desglose nutricional
Esto es lo que obtienes en una cucharada (aproximadamente 13 gramos) de sebo de res:
- Calorías: 115
- Grasa Total: 13g
- Grasa Saturada: 6g
- Grasas monoinsaturadas: 5g
- Colesterol: 14 mg
- Proteína: 0g
¿Es saludable el sebo de res?
El sebo de res ofrece algunos beneficios. La grasa ayuda al cuerpo a absorber las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) y proporciona energía, especialmente en dietas bajas en carbohidratos. Parte de su grasa saturada es ácido esteárico, que puede no elevar los niveles de colesterol tanto como otras grasas saturadas. También contiene ácido linoleico conjugado (CLA), relacionado con una mejor salud del corazón y la composición corporal, aunque se necesita más investigación.
Sin embargo, el sebo de res es principalmente grasa saturada. La ingesta excesiva puede aumentar el colesterol LDL (“malo”), aumentando el riesgo de enfermedad cardíaca. No es necesariamente más saludable que los aceites de semillas, que en su mayoría son grasas insaturadas que se consideran mejores para la salud del corazón.
### Más allá de la cocina: uso de sebo en el cuidado de la piel
El sebo de res no es sólo para cocinar. También se puede utilizar en el cuidado de la piel como humectante natural. Contiene grasas similares a las que se encuentran en la piel humana, aportando hidratación y suavizando las células ásperas. Algunos incluso sugieren que puede tener beneficios antienvejecimiento al reparar la barrera cutánea.
Sin embargo, los dermatólogos advierten contra su uso para tratar el acné, ya que su alto contenido de ácido oleico puede obstruir los poros.
### Pérdida de peso y riesgos para la salud
El sebo de res es rico en calorías (115 calorías por cucharada). Si bien puede ser parte de una dieta cetogénica o muy baja en carbohidratos para bajar de peso, la moderación es clave. El consumo excesivo de grasas saturadas puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas, triglicéridos y colesterol LDL. La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda limitar la ingesta de grasas saturadas a menos del 6% de las calorías diarias.
Alergias
Las personas con síndrome de alfa-gal (alergia a la carne roja por picaduras de garrapatas) deben evitar el sebo de res, ya que puede causar reacciones alérgicas graves.
Conclusión: El sebo de res es una grasa versátil con una larga historia. Puede ser un ingrediente útil para cocinar e incluso una opción natural para el cuidado de la piel, pero debe consumirse con moderación debido a su alto contenido de grasas saturadas. Para aquellos con problemas de salud cardíaca o síndrome de alfa-gal, se recomienda precaución o evitarlo.
