Un nuevo estudio confirma una fuerte conexión entre el consumo excesivo de alcohol a largo plazo y un mayor riesgo de cáncer colorrectal, especialmente en el recto. Los investigadores descubrieron que las personas que beben constantemente más de 14 bebidas alcohólicas por semana (aproximadamente dos o más tragos al día) enfrentan un 25% más de riesgo general de desarrollar cáncer colorrectal y un 95% más de riesgo de cáncer de recto en comparación con los bebedores moderados.
El impacto del consumo de alcohol en la vida
Los hallazgos, publicados en la revista Cancer, refuerzan la comprensión de que los efectos nocivos del alcohol se acumulan con el tiempo. Si bien los bebedores empedernidos que dejan de beber o reducen drásticamente su consumo pueden reducir su riesgo, el estudio subraya que el consumo excesivo constante de alcohol es un factor de riesgo de cáncer significativo y prevenible.
La investigación analizó datos de más de 88.000 adultos durante un período de 20 años, categorizando a los participantes en bebedores ligeros (menos de 7 tragos por semana para las mujeres, menores de 14 para los hombres), moderados (7 a 14/14 a 21 tragos) y bebedores empedernidos (más de 14 de 21 tragos). Casi 1.700 participantes desarrollaron cáncer colorrectal durante el estudio, y los bebedores empedernidos estaban representados de manera desproporcionada.
Cómo contribuye el alcohol al desarrollo del cáncer
El cuerpo descompone el alcohol en acetaldehído, una sustancia química tóxica relacionada con el daño del ADN y las proteínas, lo que aumenta el riesgo de cáncer. El Instituto Nacional del Cáncer también señala que el consumo excesivo de alcohol puede afectar la absorción de nutrientes vitales (incluidas las vitaminas A, B, C, D y E, así como los carotenoides) que de otro modo podrían ayudar a prevenir el cáncer.
Dejar de fumar o reducirlo puede marcar la diferencia
El estudio proporciona una conclusión clara: dejar de fumar o reducir significativamente el consumo de alcohol puede reducir el riesgo de cáncer a niveles comparables a los de los bebedores moderados. Los ex bebedores empedernidos vieron sus probabilidades de desarrollar tumores colorrectales no cancerosos, que pueden volverse cancerosos, reducidas en un 42% en comparación con los bebedores moderados actuales.
La importancia de la detección y el cribado tempranos
El cáncer colorrectal es la segunda causa principal de muerte por cáncer en los Estados Unidos. La detección temprana mediante cribado mejora drásticamente las tasas de supervivencia. Los síntomas clave incluyen cambios en los hábitos intestinales, sangrado rectal, malestar abdominal persistente y pérdida de peso inexplicable. El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. recomienda que los adultos con riesgo promedio comiencen a hacerse pruebas de detección a los 45 años.
Tasas crecientes entre los adultos más jóvenes
Las tasas de cáncer colorrectal están disminuyendo en los adultos mayores pero aumentando en los menores de 50 años, aunque esta población generalmente bebe menos alcohol que en el pasado. Los investigadores reconocen que el alcohol no es el único factor que impulsa esta tendencia y se necesita más investigación para identificar otras causas que contribuyen.
En última instancia, el estudio refuerza que minimizar el consumo de alcohol es beneficioso, especialmente a largo plazo. Mantenerse al día con las pruebas de detección del cáncer colorrectal sigue siendo la forma más eficaz de prevenir el cáncer y detectar problemas a tiempo.
Fuentes editoriales:
O’Connell C et al. Asociación del consumo de alcohol a lo largo de la vida con adenoma colorrectal y riesgo de cáncer colorrectal en el ensayo de detección de cáncer de próstata, pulmón, colorrectal y ovario. Cáncer. 26 de enero de 2026.
Riesgo de alcohol y cáncer. Instituto Nacional del Cáncer. 2 de mayo de 2025.
