Investigaciones recientes aclaran que si bien la ingesta de vitamina D puede reducir el riesgo de cáncer y enfermedades autoinmunes, su eficacia depende en gran medida de la composición corporal de cada individuo. Un estudio publicado en JAMA encontró que las personas con un IMC más alto experimentan una circulación reducida de vitamina D, lo que disminuye los beneficios potenciales observados previamente en poblaciones más delgadas.
Las ideas del estudio VITAL
El análisis, una continuación del estudio de cohorte VITAL, examinó la interacción entre los niveles de vitamina D, la composición corporal (peso, grasa corporal, IMC y circunferencia de la cintura) y los resultados de la enfermedad. Los investigadores descubrieron que la suplementación con vitamina D produjo resultados preventivos significativos sólo en participantes con un IMC normal al inicio del estudio. Estos incluyeron:
- Reducción del 24% en la incidencia de cáncer
- Reducción del 42% en la mortalidad por cáncer
- Reducción del 22% en la incidencia de enfermedades autoinmunes
Sin embargo, estos beneficios fueron menos pronunciados o ausentes en personas con sobrepeso u obesidad. Es probable que esta discrepancia se deba a un metabolismo reducido de la vitamina D y niveles circulantes más bajos en personas con mayor grasa corporal. El tejido adiposo secuestra la vitamina D, haciéndola menos biodisponible para el uso celular.
Por qué es importante la composición corporal
El estudio respalda la evidencia existente que muestra una relación inversa entre el tejido adiposo y el nivel de vitamina D. Esto significa que un IMC más alto puede mitigar los beneficios proactivos para la salud de la suplementación con vitamina D. Si bien mantener niveles saludables de vitamina D sigue siendo beneficioso, la capacidad del cuerpo para utilizarla de manera efectiva es crucial.
El resultado final
Para maximizar los beneficios de la longevidad, es esencial alcanzar y mantener niveles adecuados de vitamina D. Sin embargo, la composición corporal influye significativamente en la cantidad de vitamina D que tu cuerpo realmente puede utilizar. Es posible que las personas con un IMC más alto deban abordar el control de peso junto con la suplementación para aprovechar plenamente estos beneficios.
