La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha ajustado recientemente la aplicación de las normas de etiquetado de colorantes alimentarios, permitiendo a los fabricantes más flexibilidad a la hora de afirmar que los productos “no contienen colorantes artificiales”. El cambio clave: las etiquetas ahora pueden indicar “sin colorantes artificiales” incluso si el producto contiene colorantes derivados de fuentes naturales como remolacha o espirulina, siempre y cuando esos colorantes no estén en la lista de colorantes sintéticos prohibidos por la Ley federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos.
Este cambio no significa que todos los tintes sean ahora equivalentes en seguridad. La FDA sostiene que tanto los tintes sintéticos como los de origen natural deben cumplir los mismos estándares de seguridad antes de su uso. Sin embargo, la distinción es importante porque los consumidores anteriormente entendían que “sin colorantes artificiales” significaba sin colorantes añadidos más allá de lo que ocurre naturalmente en el alimento mismo.
La decisión de la FDA sigue a esfuerzos más amplios para eliminar gradualmente los tintes sintéticos a base de petróleo, lo que refleja una creciente preferencia de los consumidores por alternativas naturales. Sin embargo, esta medida no hace que los alimentos ultraprocesados sean más saludables automáticamente; la densidad nutricional sigue siendo la principal preocupación.
¿Qué está cambiando con las etiquetas de los alimentos?
Anteriormente, una etiqueta que decía “sin colorantes artificiales” garantizaba que el color del alimento provenía únicamente de sus ingredientes naturales. Ahora, los fabricantes pueden agregar materiales que alteren el color de fuentes naturales (como rojo de remolacha o extracto de espirulina) y seguir usando la misma afirmación.
La FDA ya no cuestionará las etiquetas que dicen “sin colorantes artificiales” si evitan los colorantes sintéticos enumerados en la Ley FD&C, como el Azul No. 2 o el Verde No. 3. Esto significa que los consumidores deberán leer las listas de ingredientes con más atención para determinar exactamente cómo un alimento adquiere su color.
¿Son más seguros los tintes naturales?
La seguridad de los colorantes alimentarios es compleja. Según los toxicólogos, tanto los tintes naturales como los sintéticos pueden presentar riesgos dependiendo de la cantidad consumida y de los posibles contaminantes.
Los tintes de origen natural aún pueden desencadenar reacciones alérgicas o contener metales pesados. La FDA exige que todos los tintes, independientemente de su origen, cumplan con estrictos estándares de pureza, pero eso no elimina todos los peligros potenciales. Aún faltan estudios a largo plazo sobre los efectos en la salud de los tintes naturales versus los sintéticos, lo que dificulta las comparaciones definitivas de seguridad.
¿Qué deberían hacer los consumidores?
Si le preocupan los colorantes alimentarios, preste mucha atención a las listas de ingredientes. Busque términos como “rojo de remolacha”, “extracto de espirulina” o “extracto de achiote” si desea saber cómo un alimento adquiere su color. El cambio de aplicación de la FDA significa que “hecho sin colorantes artificiales” ya no garantizará un producto sin colorantes.
La medida de la FDA subraya la necesidad de que los consumidores informados examinen de cerca las etiquetas. Si bien la agencia apunta a reducir la dependencia de los colorantes sintéticos, el cambio no mejora inherentemente el valor nutricional de los alimentos ultraprocesados. Una dieta saludable todavía requiere priorizar los ingredientes enteros y sin procesar sobre los bocadillos de colores brillantes y las bebidas azucaradas.
