Una nueva investigación sugiere que los medicamentos originalmente diseñados para la diabetes y la pérdida de peso (agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón (GLP-1) como Ozempic y Wegovy) pueden ofrecer beneficios terapéuticos para las personas con enfermedad de Crohn. Si bien aún están bajo investigación, los primeros estudios indican que estos medicamentos podrían reducir la inflamación, mejorar la salud intestinal e incluso reducir el riesgo de cirugía u hospitalización en ciertos grupos de pacientes.
La conexión: inflamación y salud metabólica
La enfermedad de Crohn es una afección inflamatoria crónica del tracto digestivo. La obesidad, en particular la grasa abdominal, se reconoce cada vez más como un factor que empeora la inflamación en pacientes con EII. Se sabe que los GLP-1 reducen la inflamación sistémica, lo que los convierte en una herramienta potencialmente valiosa para controlar los síntomas de Crohn.
Los médicos de la Virginia Commonwealth University y la Facultad de Medicina de Yale se encuentran entre los que estudian los efectos. Señalan que los GLP-1 no sólo combaten el aumento de peso (un efecto secundario común del tratamiento con esteroides), sino que también pueden afectar directamente los procesos inflamatorios que provocan la enfermedad.
Cómo podrían ayudar los GLP-1
Los mecanismos no se comprenden completamente, pero las investigaciones sugieren varias áreas clave:
- Inflamación reducida: Los GLP-1 disminuyen la inflamación general en el cuerpo, lo que potencialmente reduce la inflamación intestinal.
- Cambios metabólicos: Los medicamentos alteran la producción de energía y la reparación de tejidos, lo que podría promover la curación intestinal.
- Reducción de complicaciones: Grandes revisiones muestran que el uso de GLP-1 está relacionado con tasas más bajas de cirugía y hospitalización en pacientes con EII, obesidad o diabetes tipo 2.
Un estudio de más de 16.000 pacientes encontró que aquellos que tomaban semaglutida, liraglutida o tirzepatida tenían una necesidad significativamente menor de cirugía en comparación con aquellos que no tomaban estos medicamentos.
El papel de la diabetes
Para los pacientes con enfermedad de Crohn y diabetes, los GLP-1 podrían ser particularmente eficaces. Reducen el azúcar en la sangre y al mismo tiempo reducen la inflamación, creando un doble beneficio. Un estudio de casi 4000 personas demostró que los usuarios de GLP-1 requirieron menos esteroides y tuvieron menos hospitalizaciones en comparación con aquellos que recibieron otros tratamientos para la diabetes.
Precauciones e investigación en curso
A pesar de los resultados prometedores, la investigación aún se encuentra en sus primeras etapas. Algunos estudios no han logrado mostrar mejoras significativas en los síntomas de la EII y persisten las preocupaciones sobre los posibles efectos secundarios gastrointestinales (diarrea, náuseas, estreñimiento).
Los expertos enfatizan la necesidad de realizar ensayos clínicos aleatorios a gran escala para confirmar estos hallazgos. Los investigadores de Mount Sinai están realizando actualmente un estudio de este tipo para determinar si los GLP-1 pueden mejorar directamente los resultados de la enfermedad de Crohn.
“Necesitamos estudios prospectivos en los que a los pacientes con enfermedad de Crohn se les administre GLP-1 para ver si mejora su enfermedad”, dice el Dr. Louis Cohen.
El resultado final
Los GLP-1 son prometedores como tratamiento potencial para la enfermedad de Crohn, particularmente en pacientes con obesidad o diabetes. Sin embargo, se necesita más investigación para comprender sus efectos a largo plazo y determinar qué personas se beneficiarán más. Cualquier persona que esté considerando tomar GLP-1 para la enfermedad de Crohn debe analizar los riesgos y beneficios con su proveedor de atención médica.
























