Medicamentos que aumentan el riesgo de caídas en adultos mayores

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Las caídas son una de las principales causas de lesiones y muerte entre los estadounidenses mayores, y el problema está empeorando. El número de muertes relacionadas con caídas se ha más que triplicado en las últimas tres décadas, una tendencia que los investigadores vinculan con el uso cada vez mayor de ciertos medicamentos recetados. Si bien el envejecimiento reduce naturalmente la resiliencia física, muchos medicamentos elevan aún más el riesgo al afectar el equilibrio, la coordinación y el estado de alerta.

Por qué esto es importante: Las caídas no son sólo un inconveniente; a menudo provocan fracturas, lesiones en la cabeza y una reducción de la calidad de vida. El creciente número de muertes pone de relieve la necesidad de una gestión cuidadosa de los medicamentos, especialmente a medida que la población envejece. El problema no es sólo acerca de tomar demasiadas pastillas, sino también de cómo el cuerpo las procesa con el tiempo.

El papel de la medicación en las caídas

Los adultos mayores procesan los medicamentos de manera diferente que los más jóvenes. Sus cuerpos metabolizan las drogas más lentamente, lo que provoca efectos prolongados y una mayor probabilidad de efectos secundarios. Esta es la razón por la que incluso los medicamentos comúnmente recetados pueden aumentar significativamente el riesgo de caídas.

10 tipos de medicamentos que aumentan el riesgo de caídas

Aquí hay un desglose de diez clases de medicamentos asociados con un mayor riesgo de caídas, junto con los mecanismos detrás del peligro:

  1. Z-Drugs (Ambien, Lunesta, Sonata): Estos somníferos pueden provocar mareos, desequilibrio y debilidad muscular. Permanecen en el sistema por más tiempo en los adultos mayores, lo que aumenta la confusión y la inestabilidad.
  2. Benzodiazepinas (Xanax, Ativan, Diazepam): Estos sedantes ralentizan los reflejos y alteran el equilibrio. Combinarlos con alcohol empeora los efectos.
  3. Antidepresivos (ISRS, ATC): Los ISRS como Lexapro y Paxil, así como los ATC como la amitriptilina, pueden causar hipotensión ortostática (caída repentina de la presión arterial) y mareos.
  4. Antipsicóticos (risperidona, quetiapina): Estos medicamentos afectan el control motor y pueden ser particularmente peligrosos cuando se combinan con alcohol.
  5. Antihipertensivos (betabloqueantes, diuréticos): Bajar la presión arterial de manera demasiado agresiva puede causar mareos y problemas de equilibrio.
  6. Fármacos dopaminérgicos (Levodopa): Estos medicamentos, utilizados para la enfermedad de Parkinson, pueden provocar mareos, disminución de la presión arterial y movimientos involuntarios.
  7. Anticonvulsivos (gabapentina, pregabalina): Estos medicamentos, a menudo recetados para el dolor nervioso, pueden provocar mareos, sedación y problemas de coordinación.
  8. Opioides (oxicodona, hidrocodona, morfina): Los opioides causan somnolencia, mareos y deterioro cognitivo. Combinarlos con otros sedantes es especialmente riesgoso.
  9. Relajantes musculares (ciclobenzaprina, tizanidina): Estos medicamentos afectan la coordinación y pueden aumentar el riesgo de caídas en adultos mayores.
  10. Anticolinérgicos (Benadryl, Oxybutynin): Estos medicamentos pueden causar visión borrosa y disminución de la contracción muscular, lo que dificulta el equilibrio.

Reduciendo su riesgo

Si usted o un ser querido está tomando estos medicamentos, existen medidas para reducir el riesgo de caídas:

  • Revise los medicamentos: Hable con su médico sobre todos los medicamentos que está tomando, incluidos los de venta libre. Asegúrese de que las dosis sean apropiadas y considere alternativas más seguras.
  • Evite mezclar drogas: Nunca combine medicamentos recetados con alcohol o drogas recreativas.
  • Seguridad en el hogar: Asegúrese de que la casa esté bien iluminada, libre de obstáculos y equipada con barras de apoyo en los baños.
  • Comunicación abierta: Hable sobre el riesgo de caídas con su médico, considerando sus condiciones de salud y sus antecedentes personales.

Conclusión: Las caídas son una amenaza grave para los adultos mayores y muchos medicamentos pueden exacerbar el riesgo. Al comprender qué medicamentos contribuyen a las caídas y tomar medidas proactivas para controlar el uso de medicamentos, podemos ayudar a proteger la salud y la independencia de nuestra población que envejece.