Sabemos que son importantes. No significa que sepamos cuáles son.
Hay un momento en la vida de casi todas las personas en el que el ruido de fondo de los horarios, las redes sociales y las expectativas de otras personas se vuelve demasiado fuerte. Empiezas a preguntar cosas más importantes. “¿Qué importa?” “¿Quién quiero ser?” Entonces los valores suelen quedar relegados a las sombras. ¿Deberían hacerlo? No.
Tal vez estés estancado en un cambio profesional. O vivir en un lugar que se siente mal. Quizás simplemente te sientas vacío. Hueco. No está mal. Sólo falta la pieza que no puedes nombrar.
Los valores son tus principios. Tu GPS interno para acción y propósito. Conocerlas ayuda a que tus elecciones se sientan menos como conjeturas y más como un sí. Veremos qué son, por qué se mantienen y cinco formas de descubrirlas. Sin tonterías.
¿Qué son realmente?
Simple. Principios que guían tu vida.
Piense en ellos como la base. Ni el techo, ni la pintura. El terreno en el que estás parado. A diferencia de las metas, esos son destinos. “Consigue un ascenso”. “Pierde diez libras”. Los objetivos están hechos. Los valores son cómo conduces el coche.
Si la bondad es fundamental, te presentas con empatía. Eres voluntario. No es una casilla de verificación. Es un hábito.
Los valores están moldeados por tu historia. Cultura. Familia. Trauma. Triunfo. Algunos vienen de casa: lealtad, ética de trabajo. Otros aparecen más tarde, cuando descubres quién tú eres.
Albricias. No existe una lista correcta. No puedes fallar esta prueba. Se trata de sintonizarnos, no de adivinar.
“No hay nada bueno ni malo. Sólo lo que te parezca verdadero”.
Los cinco cubos en los que cae la gente
Los valores toman diferentes formas. Es posible que encajen uno, tres o ninguno de estos exactamente. Busque resonancia, no cajas.
- Moral: Correcto versus incorrecto. El código según el cual vives. Integridad, honestidad, respeto.
- Social: Conexión. Cómo te relacionas con familiares, amigos, extraños. Compasión. Comunidad.
- Logro: El impulso. Ambición, crecimiento, excelencia. Mejorar en las cosas.
- Estética: Belleza. Arte. Naturaleza. La alegría de un buen diseño o una chispa creativa.
- Estilo de vida: El día a día. Salud, libertad, equilibrio. Cómo pasas tus horas.
La bondad puede ser tanto moral como social. La superposición es normal. No fuerces un corte limpio.
Si su trabajo lo agota, tal vez combata su código moral. Tal vez esto afecte tu impulso de logro. Note la fricción. Ese es tu valor que te grita.
Cómo encontrar el tuyo (sin mirar a la pared)
¿Atascado? Bien. Pruebe estos.
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Encuentra tus picos. Recuerda cuándo te sentiste más vivo. Muy orgulloso. No cuando ganaste, sino cuando lo sentiste real. ¿Qué estaba pasando? ¿Quién estaba ahí? Esos momentos son puntos de datos. Apuntan a valores.
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Elige a tus héroes. ¿A quién admiras? No sólo gente famosa. Quizás un amigo tranquilo. Un abuelo. Un personaje ficticio que no se rindió. ¿Por qué? ¿Qué rasgo te atrajo? Ese es un espejo de valor.
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Persigue la ira. Esto también funciona. Cuando te enojas, algo fundamental se ve amenazado. Violado. Prestar atención. Alegría significa que estás alineado. La rabia significa que no lo eres. Realice un seguimiento de los factores desencadenantes.
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El tipo. Enumere veinte valores. Luego corta. Quédate sólo con cinco. Si duele quitar uno, eso es un guardián. Clasificarlos: Esenciales. Importante. Es bueno tenerlo. La clasificación brutal revela prioridad.
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El escenario de pesadilla. ¿Qué pasaría si no pudieras ser creativo? ¿Y si estuvieras solo para siempre? Si la idea te hace sentir mal, es una necesidad fundamental. No es una preferencia. Una necesidad.
Una advertencia silenciosa
Los valores cambian. Eso es todo. Ellos cambian. Tú cambias. Lo que importa a los veinticinco años no importará a los cuarenta. Debería. El crecimiento no es traición. Es evolución. Regístrese con frecuencia. Refinar.
Saber no es suficiente. Hay que vivirlos. Pequeños pasos. Si la salud es un valor, duerme más. Si la comunidad es clave, preséntate a la reunión. No se limite a admirar el valor. Hazlo.
Las preguntas que hace la gente
¿Por qué molestarse?
La parálisis de decisiones nos mata. Los valores son el filtro. ¿Difícil elección de trabajo? Hazlo si se alinea. No lo hagas si te cuesta saldo. Sin valores, estás a la deriva. Con ellos anclas. La confianza aumenta. El estrés baja.
¿Cómo empiezo?
Ver arriba. Mira los momentos pico. Mira la ira. Regístrelo. Es complicado. Está bien.
¿Qué es básico?
La mayoría de los humanos están de acuerdo en algunos conceptos básicos: honestidad, bondad, respeto, responsabilidad y gratitud. Estos mantienen unida la estructura.
¿Cómo es una lista personal?
Aventura. Lazos familiares. Libertad. Igualdad. Creatividad. El tuyo será diferente. Su kilometraje variará. Ese es el punto.
¿Y ahora qué?
Vívelo. Alinear acciones. Si valoras la creatividad, pinta algo malo. Escribe algo incómodo. Hazlo. La pequeña coherencia construye identidad.
No lo hagas con un moño. Sigue comprobando. ¿Estás feliz? ¿Por qué? Si no, ¿qué falta? Sigue investigando. Las respuestas no están ocultas. Sólo están esperando que dejes de gritarles.
