El renacimiento de los Rangers: de la administración a la primera división escocesa

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El Rangers FC no sólo tropezó en 2012, sino que se estrelló. Duro.

El club chocó contra un muro a principios de 2012, colapsando en la administración después de años de caos financiero y una seria investigación de evasión fiscal por parte de las autoridades británicas. No fue una reestructuración. Fue una liquidación. La vieja entidad murió.

Entra Charles Green.

Este empresario inglés no se limitó a comprar un equipo. Lideró un consorcio para comprar los activos y el negocio en junio de 2012. Su objetivo era audaz. Quería que los nuevos Rangers regresaran a la Premier League escocesa (SPL). En aquel entonces, el SPL era el nivel superior. El pináculo.

Pero los poderosos del fútbol dijeron que no.

Al club reestructurado se le negó la entrada directa a la máxima categoría. El castigo fue severo. Los Rangers fueron degradados al cuarto nivel del fútbol escocés para la temporada 2012-13. Cuatro divisiones menos. De gigantes a pececillos.

Parecía una sentencia de muerte para un club de esa talla.

Pero no se quedaron ahí abajo. Ellos pelearon. Temporada tras temporada.

En la temporada 2016-17, el ascenso se completó. Los Rangers habían regresado a la primera división escocesa. Seis años. Desde el cuarto nivel hasta la cumbre.

“A los Rangers reestructurados se les negó la entrada directa a la primera división y, en cambio, fueron degradados al cuarto nivel del fútbol escocés para la temporada 2012-13.”

Esa degradación cambió la forma en que los fanáticos ven la historia del club. Creó una ruptura limpia. Un reinicio. ¿La mala gestión financiera? Desaparecido. ¿Las cuestiones fiscales? Resuelto.

El camino de regreso no fue lineal. Fue agotador.

Los Rangers tuvieron que demostrar nuevamente que pertenecían a la cima. No querían simplemente estar ahí. Querían dominar.

Y en 2017, habían regresado.

Pero estar de vuelta no es lo mismo que ser imbatible. El paisaje había cambiado. Surgieron nuevos rivales. Los viejos se mantuvieron alerta.

Los guardabosques tuvieron que adaptarse. De nuevo.

El viaje desde la administración hasta la Premiership es un testimonio de resiliencia. Es una historia de ruina financiera y redención deportiva.

Para los fanáticos, es más que una lección de historia. Es un recordatorio de lo que está en juego.

Cuando se acaba el dinero, ¿quién mantiene unido al club?

El consorcio de Charles Green se quedó con la bolsa. Pero los fanáticos mantuvieron la esperanza.

Esa esperanza impulsó el ascenso.

Ahora, en la Premiership escocesa, los Rangers se enfrentan a un nuevo desafío. Demostrando que no son sólo supervivientes. Pero contendientes.

El cuarto nivel parecía como si hubiera pasado toda una vida.

Fue hace sólo cinco años.

El tiempo pasa rápido en el fútbol. Especialmente cuando estás escalando.

Los guardabosques han vuelto. La pregunta ahora es cuánto tiempo permanecerán.