Fluctuaciones del azúcar en sangre durante una enfermedad: por qué sucede y cómo controlarla

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Una enfermedad, lesión o incluso el proceso de recuperación pueden alterar significativamente el control del azúcar en sangre, incluso en personas que normalmente mantienen niveles estables. Esto no se debe a una mala disciplina; es una respuesta fisiológica natural. Cuando su cuerpo está luchando contra una infección o curándose, prioriza temporalmente la supervivencia sobre la regulación precisa de la glucosa.

La respuesta del cuerpo al estrés y la glucosa

Durante una enfermedad o lesión, el cuerpo entra en un estado defensivo, lo que desencadena la liberación de hormonas del estrés como la adrenalina y el cortisol. Estas hormonas le indican al hígado que libere más glucosa en el torrente sanguíneo, asegurando suficiente combustible para combatir infecciones y reparar daños. Al mismo tiempo, el sistema inmunológico libera citoquinas inflamatorias, que pueden reducir la eficacia de la insulina. Esto conduce a la resistencia a la insulina, lo que significa que la glucosa permanece más tiempo en el torrente sanguíneo.

Para las personas con diabetes diagnosticada o no diagnosticada, esta respuesta puede provocar niveles de azúcar en sangre peligrosamente altos. Incluso para quienes controlan cuidadosamente su glucosa, esta resistencia puede complicar las cosas; Es posible que el cuerpo no produzca suficiente insulina para satisfacer la mayor demanda, lo que impide el proceso de curación.

Por qué esto es importante

Los mecanismos de supervivencia del cuerpo, si bien son esenciales, pueden crear un circuito de retroalimentación peligroso en personas con sensibilidad al azúcar en sangre. La glucosa elevada afecta la función inmune, prolongando aún más la enfermedad y la recuperación. Esta es la razón por la que controlar el nivel de azúcar en la sangre durante estos períodos es fundamental, no sólo para sentirse cómodo, sino también para optimizar el proceso de curación natural del cuerpo.

Gestión de fluctuaciones

Cuando está enfermo, se somete a una cirugía o se recupera de una lesión, los niveles de azúcar en sangre pueden volverse más difíciles de controlar. Tomar medidas para controlar los niveles de glucosa, ajustar las comidas, priorizar el sueño y practicar el cuidado personal puede ayudar a regular el azúcar en sangre y promover la curación.

La respuesta inmune natural del cuerpo desencadena niveles elevados de glucosa durante períodos de estrés y enfermedad para apoyar la supervivencia y la recuperación.

Esto no es un fracaso de la gestión; es biología. Reconocer esto permite tomar medidas más efectivas e informadas.

Recursos:
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades: [Su sistema inmunológico y la diabetes] (https://www.cdc.gov/diabetes/managing-blood-sugar/sick-days.html)
Sharma K et al. Diabetes inducida por estrés: una revisión. Cureo. 13 de septiembre de 2022.