La era dorada de Kaká: Mundial de 2002, dominio de la Liga de Campeones y triunfos en la Copa Confederaciones

0
12

Kaká no sólo participó en la victoria de Brasil en la Copa Mundial de 2002. Era una pieza central de ese equipo legendario. El mediocampista brasileño ayudó a asegurar el quinto título del país, pero sus elogios individuales recién comenzaron a brillar verdaderamente en los años siguientes.

En 2005, ya había empezado a cimentar su legado. Brasil se llevó a casa la Copa FIFA Confederaciones ese año. Dos años después, en 2009, repitieron la hazaña. Kaká no sólo se presentó a estos torneos. Él los dominó. Ganar el Balón de Oro en la Copa Confederaciones de 2009 lo marcó como el mejor jugador del torneo. Fue una señal clara de que la forma de su club se estaba traduciendo en gloria internacional.

Su impacto a nivel de clubes fue aún mayor estadísticamente. Pasar al AC Milan lo cambió todo. En 2007, llevó a los rossoneri a la gloria de la Liga de Campeones de la UEFA. Los números respaldan el revuelo. Marcó 10 goles durante esa campaña. Ese total lo convirtió en el máximo goleador del torneo. Es raro que un centrocampista lidere una tabla de goleadores de la Liga de Campeones. Kaká lo hizo mientras guiaba a su equipo hacia el premio final.

Ganar el Balón de Oro en la Copa Confederaciones de 2009 y liderar al AC Milan como máximo goleador de la Liga de Campeones de 2007 definieron los años cumbre de Kaká.

La trayectoria fue empinada. Desde el Mundial hasta el club europeo, su eficiencia fue inigualable. No sólo ayudó. Marcó. Él ganó. Fue nombrado mejor jugador. No fue una casualidad. Fue un período sostenido de desempeño de élite al que los fanáticos todavía hacen referencia cuando hablan de los mejores creadores de juego brasileños. La campaña de la Liga de Campeones de 2007, en particular, sigue siendo una clase magistral en control y definición del mediocampo.