Por qué ocurre el golpe de calor: reconocer los síntomas y mantenerse fresco

0
8

Su cuerpo tiene un sistema de aire acondicionado incorporado. Se basa en la evaporación del sudor para eliminar el exceso de calor. Cuando el aire está caliente y húmedo, ese sistema falla. El sudor se deposita en tu piel. No se evapora. El calor queda atrapado. Aquí es cuando usted corre el riesgo de sufrir un golpe de calor.

Esto no es un inconveniente leve. Es una emergencia médica potencialmente mortal. La temperatura central supera los 104 grados F (40 grados C). Los mecanismos de enfriamiento del cuerpo se apagan por completo. Se detiene la sudoración. Esta es una señal de advertencia crítica.

Reconocer los síntomas del golpe de calor

Los síntomas aparecen rápido y con fuerza. El corazón se acelera para compensar. La respiración se acelera. Pero el cerebro sufre primero. Aparece la confusión. Siguen los mareos. Las náuseas y el dolor de cabeza se vuelven prominentes.

Sin una intervención inmediata, una persona puede colapsar, perder el conocimiento y morir.

Si ves a alguien mostrando estos signos, el tiempo es el enemigo. La ayuda de emergencia se centra en dos objetivos inmediatos: bajar la temperatura corporal y reponer líquidos.

Respuesta de emergencia inmediata

Si sospecha de un golpe de calor, no espere. Solicite ayuda médica de emergencia de inmediato. Mientras espera, actúe rápido para calmar a la persona:

  • Quitar el exceso de ropa.
  • Rocíe a la persona con una niebla fría.
  • Aplique compresas de hielo en áreas clave como el cuello, las axilas y la ingle.
  • Si es posible, sumergir a la persona en agua helada.

La reposición de líquidos también forma parte del rescate, si la persona está consciente y puede tragar. Pero la refrigeración es la prioridad.

Cómo prevenir el golpe de calor

La prevención es más sencilla que el tratamiento. Comienza con la preparación. Use ropa holgada. Los pantalones cortos son mejores que los pantalones gruesos. Permiten que el aire circule.

La hidratación importa. Beba mucha agua. Las bebidas deportivas pueden ayudar a reemplazar los electrolitos perdidos con el sudor. Pero el tiempo lo es todo. No espere hasta tener sed.

Hacer ejercicio en un clima más fresco es la apuesta más segura. Apunte a temperaturas inferiores a 82 grados F (28 grados C). Si hace más calor que eso, reconsidere el momento o la intensidad de su entrenamiento.

El cuerpo puede soportar el estrés. Pero sólo hasta cierto punto. Cuando el sistema de refrigeración se estropea, lo que está en juego aumenta considerablemente. Conociendo las señales. Actuando rápido. Mantenerse fresco. Estos pasos lo mantienen seguro. Pero el margen de error es reducido.